Fredy Villarreal: "Humor mata galán"


Personaje.De su primera imitación, Fernando de la Rúa, a este presente exitoso. “Hacer reír es expulsar la agresión. El que ríe, saca la violencia”, dice.

¿Cuál es la diferencia entre humorista e imitador?
Si hubiera una facultad de humorismo, la materia imitación sería la más difícil. Si un actor tiene que imitar a un tipo que está preso, lo ideal es que recorra una cárcel y observe. El imitador tiene que ser un actor con una observación más aguda aún que la habitual en el actor. En la imitación, la actuación está más expuesta que nunca.
¿Cuál fue la primera imitación que hiciste?
Fernando de la Rúa, en VideoMatch. Yo hacía el personaje de Figuretti y viajaba mucho. Estaba agotado. Un día vino Marcelo Tinelli a preguntar quién podía hacer una imitación porque se había ido Miguel Angel Rodríguez. Yo levanté la mano y me ofrecí de kamikaze; no me habían visto nunca. Tenía que hacerlo muy bien para que me pidieran que siguiera. Y funcionó.
¿Cuándo fue la primera vez que sentiste que eras actor?
A los 6 años. Aunque me di cuenta después. Fue un momento terrible. Quería participar del acto escolar bailando un gato. Pero Rosita, la maestra, no me eligió. Cuando llegó el día, faltó uno de los que iba a bailar y Rosita preguntó si alguien se animaba. Levanté la mano y me mandé. Lo que pasó fue que me quedaba grande la ropa y se me caían los pantalones, las alpargatas salían volando y la coreografía iba para cualquier lado. Obviamente todo el mundo se reía. Y lo que para otro hubiera sido una frustración, a mí me hizo bien. Me gustaba la sensación.
Rosita y Tinelli tienen algo en común: te hicieron descubrir tu vocación.
Totalmente. Los dos fueron clave en mi carrera. Y mirá las vueltas de la vida; empecé con un baile de la mano de Rosita y terminé un Bailandocon Tinelli, como el año pasado.
Siempre remarcás mucho que sos muy tímido. ¿El humor es más fuerte que la timidez?
Actuando uno deja de ser uno mismo. No me da vergüenza cuando actúo, porque soy otra persona. Soy muy tonto para hacer reir como Fredy.
¿Preferís otras personalidades a la tuya?
Sí, sí. Hubo un momento interesante el año pasado en ShowMath. Hice uno de los bailes como un personaje, no me acuerdo cuál era, pero al jurado no le gustó. Entonces, la coach me dijo que saliera a bailar como Fredy. Pero sabía que me iba a ser difícil y me hice una máscara de mi cara. Me interpreté a mí mismo, resguardado por la máscara como en la Comedia Dell’Arte. No sé si el jurado lo notó, pero para mí fue un momento hermoso.
¿Qué cosas te hacen reir?
Creo que lo mismo que a todo el mundo. Uno se ríe de la degradación de los valores físicos y morales del otro. Uno se ríe del ser humano. En definitiva la risa es la misma en cualquier lugar y lo que cambia es la técnica para provocarla. Cuando era chico, me hacían reír Pepe Biondi, Carlitos Balá. Yo me tomé muy seriamente el humor y si tengo que elegir, me gusta la sutileza y la acidez del humor inglés. Pero acá no pega tanto, me parece.
Reirse es catártico, ¿no?
El humor es expulsar agresión. El que se ríe, saca afuera la violencia, la elimina. Y por eso hace tan bien reirse. Es un fenómeno hormonal y psicológico. Yo me puse a estudiar y le busqué la parte científica.
¿Tus hijos se ríen con vos?
Sí, por suerte. Mi hijo mayor, Agustín, tiene 15 años y ya me acompaña mucho. Pero como pasó en ShowMatch, que era una competencia, fue más crítico y no lo disfruta tanto. Lo vive como un partido de fútbol. Jazmín, que tiene 6, se ríe de las monerías que le hago jugando juntos. Estoy trabajando acá en Córdoba (en la obra Marcianos en la casa) y los extraño.
Imagino que el humor te habrá servido como arma de seducción. ¿Es así?
Desde ya. Humor mata galán. Lo he comprobado a lo largo de mi vida. De adolescente era la estrategia si quería levantarme a alguien. Siempre tenía que ir por el lado gracioso. Y así funcionaba. Y después, también.
¿Hay temas con los que no podés hacer humor?
Yo le pongo humor a todo, pero hay temas con los que claramente no te podés meter. Igualmente, es cierto eso de que el humor es tragedia más tiempo más distancia. A mí me encanta el humor negro y a veces me cuesta mucho guardármelo, porque sé que mucha gente no lo aceptaría. Todos tenemos nuestro límite. Pero yo sería capaz de hacer humor si mi madre se muere. Funcionaría como catarsis.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Jorge Rojas fue papá: "la familia feliz y agradecida por este milagro de la vida"